Guía de decisión

Cuánto consume la aerotermia: COP, SCOP y factura

El COP y el SCOP ayudan a comparar el rendimiento de una bomba de calor, pero no predicen por sí solos la factura de una vivienda. El COP describe un punto de funcionamiento; el SCOP resume una temporada bajo condiciones normalizadas. El consumo real depende además de la demanda del edificio, el clima, los emisores, el agua caliente, el control, los equipos auxiliares y el uso.

Respuesta razonada

Una estimación útil empieza por la energía que necesita la vivienda, no por un coeficiente aislado

Para aproximar el consumo de calefacción primero hace falta estimar cuánta energía térmica debe entregar el sistema durante el periodo estudiado. Esa necesidad cambia con el clima, la envolvente, la ventilación, la temperatura interior y el tiempo de uso. Solo después puede relacionarse con un rendimiento estacional coherente con el equipo, los emisores y la temperatura de agua prevista. Dividir metros cuadrados por un coeficiente no sustituye este orden.

COP y SCOP no responden a la misma pregunta. El COP compara calor entregado y electricidad consumida en unas condiciones concretas de ensayo o funcionamiento. Si cambian el aire exterior o la temperatura de impulsión, cambia el resultado. El SCOP reúne varios puntos para representar una temporada y un clima definidos. Es más útil para comparar modelos que un COP favorable, pero sigue siendo un valor normalizado, no una lectura del contador de tu casa.

La factura tampoco coincide siempre con la electricidad atribuida al compresor. Puede incluir producción de agua caliente sanitaria, resistencias de apoyo, bombas, controles, ciclos de desescarche y pérdidas de acumulación o distribución. A eso se suman el precio contratado, los periodos tarifarios y otros consumos de la vivienda. Una propuesta seria debe indicar qué servicios y equipos entran en la estimación y cuáles quedan fuera.

Compromisos reales

Qué ganas, qué cedes y qué cambia el proyecto

Dato de etiqueta o comportamiento de la instalación

La etiqueta permite comparar productos bajo una metodología común. La instalación real añade emisores, hidráulica, control, clima local y hábitos. Usa el dato normalizado como referencia de producto y pide por separado la hipótesis aplicada a la vivienda.

Menor temperatura de agua o adaptación de emisores

Trabajar con agua menos caliente suele ofrecer condiciones más favorables para la bomba de calor. Conseguirlo puede exigir más superficie de emisión, cambios en radiadores o una envolvente con menos pérdidas. El rendimiento no debe separarse del coste y la viabilidad de esas adaptaciones.

Temperatura estable o recuperaciones rápidas

Mantener una consigna moderada puede evitar recuperaciones intensas. Reducirla durante ausencias también puede tener sentido. El resultado depende de la inercia del edificio, el horario y el control; una regla idéntica para todas las viviendas puede empeorar confort o consumo.

Factura global o medición del sistema

La factura muestra toda la electricidad del hogar y sirve para seguir el gasto total. Un contador dedicado o los datos fiables del equipo ayudan a separar la bomba de calor, el apoyo y los auxiliares. Sin esa separación, atribuir cualquier cambio a la aerotermia es una conjetura.

Antes de elegir equipo

Datos y comprobaciones que necesitas

  1. 01

    Estimación de la demanda anual de calefacción y, si procede, refrigeración, con método y supuestos identificados.

  2. 02

    Condiciones climáticas usadas y correspondencia con la zona o temporada declarada por el fabricante.

  3. 03

    Temperatura de impulsión prevista y comprobación de radiadores, suelo radiante o fan coils a esa temperatura.

  4. 04

    Ficha del modelo con COP en varios puntos y datos estacionales comparables para la aplicación prevista.

  5. 05

    Necesidad de agua caliente, número de usuarios, volumen de acumulación, pérdidas y estrategia de recuperación.

  6. 06

    Potencia y lógica de entrada de resistencias, caldera u otro apoyo, separadas del funcionamiento del compresor.

  7. 07

    Consumo previsto o medido de bombas, controles y otros auxiliares que queden dentro del límite del sistema.

  8. 08

    Consignas, horarios, ventilación y patrón de ocupación que se usarán en la estimación.

  9. 09

    Plan de medición posterior con fechas, energía térmica si está disponible y electricidad del sistema.

Señales de alerta

Decisiones que suelen torcer el resultado

Convertir el SCOP en una promesa de factura

El SCOP no contiene la demanda concreta de la vivienda, el precio de la electricidad ni todos los consumos del sistema. Sirve para comparar en su contexto. Para estimar una factura hacen falta cargas, usos, límites de medición y tarifa.

Elegir el COP más alto del catálogo

Un COP sin temperatura exterior, temperatura de agua y carga asociadas no permite comparar el día de diseño ni la temporada. Pide varios puntos de funcionamiento y comprueba cuáles se parecen al proyecto.

Olvidar ACS, apoyo y auxiliares

Calefacción, agua caliente, resistencia, bombas y control pueden aparecer juntos en el contador. Si la estimación omite alguno, el resultado calculado y la lectura real no tendrán el mismo alcance.

Comparar facturas sin corregir el contexto

Un invierno distinto, más ocupación, otra consigna o un cambio de tarifa pueden mover la factura aunque el equipo no haya cambiado. Guarda temperaturas, periodos y servicios comparados antes de sacar conclusiones.

Antes de firmar

Preguntas que el presupuesto debe contestar

  • ¿Qué demanda térmica anual se ha estimado y con qué datos de la vivienda?
  • ¿Qué COP se declara y en qué temperaturas exterior y de impulsión se obtuvo?
  • ¿Qué SCOP o eficiencia estacional se usa, para qué clima y aplicación de temperatura?
  • ¿Qué temperatura de agua necesitarán los emisores durante los días exigentes?
  • ¿La estimación incluye calefacción, refrigeración y agua caliente por separado?
  • ¿Qué pérdidas se han considerado en acumulación, tuberías y distribución?
  • ¿Cuándo entra la resistencia u otro apoyo y cómo se verá su consumo?
  • ¿Qué bombas, controles y auxiliares quedan incluidos en las cifras presentadas?
  • ¿Qué consignas, horarios y ocupación se han supuesto?
  • ¿Cómo se medirá el consumo después de la puesta en marcha y quién revisará los ajustes?

Transparencia editorial

Fuentes y revisión documental

Esta guía traduce fuentes públicas a preguntas prácticas. Consulta la metodología editorial para entender cómo elegimos fuentes, fechamos revisiones y corregimos errores. No sustituye el cálculo, la visita, el manual del equipo ni la normativa aplicable al proyecto.

  1. Aerotermia e hidrotermiaIDAE · Consultada el 30 de julio de 2026

    Explica el funcionamiento y el encaje energético de las bombas de calor aerotérmicas.

  2. Etiquetado energético de equipos de calefacciónComisión Europea · Consultada el 1 de agosto de 2026

    Explica el etiquetado de bombas de calor hidrónicas, las clases a 35 y 55 grados y la evaluación separada de calefacción y agua caliente.

  3. Etiquetado energético de acondicionadores de aire y bombas de calorComisión Europea · Consultada el 1 de agosto de 2026

    Define el SCOP como indicador estacional de calefacción y muestra que clima, carga de diseño y consumo anual pertenecen al mismo contexto de etiqueta.

  4. Reglamento de Instalaciones Térmicas en los EdificiosBOE · Consultada el 30 de julio de 2026

    Marco consolidado para diseño, dimensionado, ejecución, documentación, mantenimiento y calidad acústica.

Trabaja con tus propios datos

Herramientas para preparar el siguiente paso

Siguiente paso

Convierte la guía en un encargo concreto

Pide una hoja de cálculo o memoria que empiece por la demanda térmica y separe calefacción, agua caliente, apoyo y auxiliares. Comprueba que cada COP o SCOP lleva clima, temperatura y límite de medición. Cuando el sistema funcione, anota lecturas en periodos completos junto con consignas y tiempo exterior. Compara energía y condiciones equivalentes antes de culpar o premiar a una sola cifra.